El Shih Tzu es una raza pequeña, tranquila y de constitución compacta. Es normal que las familias se preocupen por su peso, sobre todo durante los primeros meses. Más que obsesionarse con los gramos, lo importante es conocer cómo suele ser su desarrollo por etapas y vigilar que crezca sano, alegre y equilibrado.
Factores que influyen en el peso de un Shih Tzu
- Genética y tamaño de los padres.
- Tipo y cantidad de alimentación.
- Nivel de actividad y carácter del cachorro.
- Salud general y seguimiento veterinario.
Por eso, cualquier tabla de peso debe verse como una guía aproximada, nunca como una regla rígida.
Etapas de desarrollo del Shih Tzu
Más que fijarnos en cifras exactas, podemos pensar en etapas:
- De 0 a 2 meses: etapa de crecimiento muy rápido, siempre con la madre. El cachorro aún no está preparado para irse a casa.
- De 2 a 3 meses: sigue creciendo pero empieza a ganar coordinación. Aquí ya se ve si come bien, juega y está despierto.
- De 3 a 6 meses: fase de crecimiento intenso. Cambia de aspecto y el pelo empieza a alargarse. Es normal que durante unas semanas se le vea algo «desproporcionado».
- De 6 a 10 meses: el crecimiento se ralentiza y va definiendo su tamaño final. El manto sigue cambiando de textura.
- A partir de 10–12 meses: la mayoría de Shih Tzu ya están cerca de su peso adulto, aunque el pelo tarda más en terminar de desarrollarse.
En cada etapa el cachorro debe estar:
- Activo y con ganas de jugar.
- Con buen apetito (aunque algún día suelto coma menos).
- Sin costillas excesivamente marcadas ni barriguita exagerada.
Cuidado con los «mini» y los «teacup»
En el Shih Tzu no existen los tamaños «mini», «toy» ni «teacup»: son reclamos comerciales, no categorías reales de la raza. Un cachorro anormalmente pequeño no es un logro, sino muchas veces la consecuencia de una mala cría o de problemas de salud. Desconfía de quien te venda un tamaño como si fuera una virtud.
Señales de que el peso puede no ser adecuado
- Demasiado delgado: huesos muy marcados, apatía, poco interés por la comida.
- Demasiado gordito: se cansa rápido, le cuesta moverse o se ve muy redondeado.
- Cambios bruscos: subir o bajar de peso en muy poco tiempo sin explicación clara.
En estos casos es importante consultar al veterinario y comentar también la evolución con el criador.
Recomendaciones de alimentación para un buen desarrollo
- Usar siempre un pienso de calidad específico para cachorros de razas pequeñas, recomendado por el criador.
- No hacer cambios bruscos de alimento; si se cambia, hacerlo de forma gradual.
- Repartir la ración diaria en varias tomas (especialmente en los primeros meses).
- Evitar premiar constantemente con comida humana o chuches calóricas.
- Vigilar que la cara y el pelo no se le ensucien al comer: en esta raza conviene limpiar el hocico después de cada toma.
Cómo lo hacemos en una cría familiar: la experiencia de Gallumar
En Gallumar hacemos un seguimiento individual del crecimiento de cada Shih Tzu: observamos no solo el peso, sino también su energía, carácter y ganas de interactuar.
- Revisamos periódicamente su desarrollo con nuestro veterinario.
- Ajustamos la cantidad de comida si vemos que un cachorro se queda corto o se pasa.
- Informamos a la familia de la pauta que seguimos para que continúe con ella en casa.
Cómo usar las tablas de peso de forma tranquila
- Las tablas son orientativas, no un examen.
- Cada Shih Tzu tiene su propio ritmo de crecimiento.
- Lo importante es que esté activo, coma bien y su veterinario lo vea sano.
- Ante dudas, pregunta siempre al criador y al veterinario, no a la báscula.
Con una buena alimentación, revisiones veterinarias y el acompañamiento del criador, tu Shih Tzu podrá crecer de forma armoniosa y disfrutar de todas sus etapas de cachorro sin preocupaciones innecesarias.