¿Por qué los cachorros se comen sus cacas? Causas y soluciones
¿Qué es la coprofagia?
Ver a un cachorro comerse sus heces puede ser impactante y estresante, pero es un comportamiento sorprendentemente común. Se llama coprofagia y es un tipo de pica (ingestión de sustancias no alimentarias). La mayoría de los cachorros exploran el mundo con la boca, y muchos superan este hábito por sí mismos
Causas principales en cachorros
Imitación de la madre (la causa más frecuente en cachorros)
Una posible causa es que se trata de un comportamiento aprendido: el cachorro observa y copia a su madre. Las perras suelen comerse las heces de sus crías para mantener el área del nido limpia, libre de enfermedades y para no atraer a depredadores con el olor. Este comportamiento suele darse hasta aproximadamente la tercera semana de vida, aunque algún cachorro puede asumir el hábito como normal al ver a su madre hacerlo.
Alimentación deficiente.
Si el pienso no es de buena calidad o el cachorro no lo digiere bien, las heces siguen oliendo a comida y eso lo atrae hacia ellas.
Miedo al castigo.
Si le has regañado por hacer sus necesidades donde no toca, puede aprender a comérselas para que no lo veas y evitar el castigo.
Búsqueda de atención.
Si reaccionas con escándalo cada vez que lo hace, algunos cachorros aprenden que ese comportamiento les garantiza que les hagas caso, aunque sea para regañarles.
Aburrimiento o estrés.
Un cachorro con poca estimulación o que pasa muchas horas solo puede desarrollar este y otros hábitos no deseados.
¿Qué puedes hacer?
La piña natural.
Es el truco más popular y el que mejor funciona. Dale 4 o 5 trocitos de piña fresca mezclados con su comida durante varios días. Las enzimas de la fruta alteran el sabor y el olor de las heces posteriores, haciéndolas mucho menos apetecibles para él. Cuando veas que ha dejado de hacerlo, continúa 4 días más para asegurarte de que el hábito queda roto del todo. Usa siempre piña natural y fresca, nunca en conserva, y quítale la cáscara y el corazón.
El calabacín crudo.
Funciona de forma parecida a la piña. Unos trocitos pequeños en su plato son suficientes.
Limpieza inmediata.
Recoge las heces en cuanto las haga. Si no están ahí, no hay tentación posible.
Revisa su alimentación.
Asegúrate de que el pienso es de buena calidad y adecuado a su edad y tamaño. Muchas veces el problema desaparece solo con mejorar la dieta.
Nada de castigos bruscos.
Regañarle con dureza suele empeorar el problema. El refuerzo positivo, premiarle cuando hace las cosas bien, siempre da mejores resultados.


