Ver temblar a tu perro pequeño puede asustar, sobre todo si no sabes por qué lo hace. La buena noticia es que, en la mayoría de los casos, el temblor tiene una explicación sencilla y sin gravedad. Aun así, conviene saber distinguir cuándo es algo normal y cuándo es una señal de que algo no va bien. En esta guía te explicamos las causas más frecuentes del temblor en los perros pequeños y cómo actuar en cada situación.
¿Es normal que un perro pequeño tiemble?
En general, sí: es bastante común. Los perros de talla pequeña tienen menos masa corporal y pierden el calor con más facilidad, por lo que tiemblan antes que un perro grande. Además, suelen ser muy sensibles y expresivos, y el temblor es una de las formas que tienen de reaccionar ante el frío, las emociones o una molestia. Dicho esto, temblar no siempre es inofensivo: la clave está en observar cuándo, cómo y con qué frecuencia ocurre.
Causas más frecuentes del temblor
El frío
Es la causa número uno. Al tener poco pelaje en algunas zonas y poca grasa corporal, los perros pequeños se enfrían rápido: en invierno, después del baño o en habitaciones con aire acondicionado. Si tiembla por frío, basta con secarlo bien, abrigarlo y mantener una temperatura agradable en casa.
Miedo,nervios o estrés
Los ruidos fuertes (petardos, tormentas), las visitas al veterinario o los sitios desconocidos pueden hacerle temblar. Suele acompañarse de orejas hacia atrás, rabo entre las patas, jadeo o ganas de esconderse. En estos casos, transmítele calma y no le fuerces.
Emoción y alegría
A veces tiemblan de pura emoción: cuando llegas a casa, antes del paseo o al ver su comida. Es un temblor positivo y pasajero, así que no hay nada de qué preocuparse.
Bajada de Azúcar(hipoglucemia)
Es típica de cachorros y de perros muy pequeños (razas toy). Si pasan demasiadas horas sin comer, su nivel de azúcar baja y aparecen temblores, debilidad, desorientación o encías pálidas. Es una urgencia que puede agravarse muy rápido. Mientras lo llevas al veterinario, conviene ponerle en el paladar o las encías una pequeña cantidad de miel, leche condensada o incluso un poco de azúcar: ayuda a subir el azúcar al momento y puede ser vital, porque si la hipoglucemia está avanzada el perro puede llegar a morir. Acude después al veterinario sin demora, aunque parezca recuperado.
Dolor o malestar
Un perro con dolor puede temblar. Si además se le ve quieto, no quiere moverse, se queja o pierde el apetito, conviene revisarlo, porque el temblor puede ser su forma de avisar de que algo le molesta.
Naúseas o mareo
El temblor también puede aparecer antes de vomitar o por mareo en el coche. Suele ir con babeo, lametones de labios o inquietud.
La edad
En perros mayores es habitual cierto temblor en las patas por pérdida de masa muscular o por molestias en las articulaciones. Si aparece de forma progresiva con los años, conviene comentarlo en la revisión veterinaria.
Intoxicaciones o causas neurológicas
Son menos frecuentes, pero importantes. Si el temblor es intenso, repentino o generalizado, y se acompaña de vómitos, descoordinación o convulsiones, puede deberse a una intoxicación (chocolate, edulcorante xilitol, ciertas plantas…) o a un problema neurológico. En ese caso, acude al veterinario de urgencia.
¿ Cuándo debo preocuparme?
Acude al veterinario si el temblor:
- Aparece de repente y de forma intensa.
- Dura mucho rato o se repite a menudo sin motivo aparente.
- Va acompañado de vómitos, diarrea, debilidad o desorientación.
- Afecta a todo el cuerpo o le impide moverse con normalidad.
- Se da en un cachorro junto con apatía o encías pálidas.
Cómo ayudar a tu perro en casa
Mientras observas qué lo provoca, puedes:
- Mantenerlo calentito y seco, sobre todo tras el baño o en invierno.
- Darle un espacio tranquilo cuando haya ruidos o situaciones de estrés.
- Asegurarte de que come a sus horas, especialmente si es cachorro o muy pequeño.
- Transmitirle calma con tu voz y tu actitud, sin agobiarlo.
En resumen
El temblor en los perros pequeños suele deberse al frío o a las emociones, y en esos casos no es preocupante. Lo importante es fijarse en si aparecen otras señales o si el temblor es repentino e intenso: ante la duda, lo más seguro siempre es consultar con tu veterinario, que podrá descartar cualquier problema.
Detrás de Gallumar está Mar: nutricionista canina, ATV y peluquera canina. Más de 30 años entre clínicas veterinarias, peluquerías y la crianza responsable de perros pequeños en Madrid. No hablo de teoría, hablo de lo que sé y he vivido.


